May 01, 2015


A vivir, melómanos, que son dos días


Una de las mil cosas buenas que tiene el A vivir de la Cadena SER, además de las entrevistas de José Martí, la paciencia de Anaïs Pérez Figueras, el sudor de Javier Cansado, el club de lectura quincenal Óscar López, el cine y la historia de la mano de Carlos López-Tapia, las clases de periodismo con Gervasio Sánchez o con Ramón Lobo, las apariciones estelares de Jacinto Antón, las sagaces preguntas de David Broncano, la tertulia con los humoristas gráficos o la sola presencia de Javier del Pino en el once inicial o de Lourdes Lancho como suplente de lujo, es la música.

No hay fin de semana que no pinchen una, a veces dos, incluso tres canciones de esas que te hacen levantar el pie del acelerador, soltar el bolígrafo rojo o cerrar el grifo y concentrarte en la música.

Es lo que pasó hace tres semanas cuando en lugar del Creep de Radiohead versionado por Richard Cheese que normalmente da paso a Javier Cansado nos obsequiaron los oídos con una versión que mejoraba el original. A partir de ese momento el procedimiento es siempre el mismo: se descarga uno el podcast, lo reproduce a todo volumen, conecta el Soundhound o el Shazam o hace una búsqueda en Google y espera el veredicto de la tecnología.


Así que ya saben, si les gusta la buena radio y la buena música, sintonicen su emisora de la Cadena SER los fines de semana entre las 8.00h y las 12:00h de la mañana.


Y si además les gustan las narices rojas y quieren colaborar con Payasos sin Fronteras, cómprense uno de los recopilatorios del programa. No están todas las que sonaron, pero sí que sonarán todas las que están. O los dos.

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April 17, 2015


The Gipsy King


Para darle un poco de aliciente al aprendizaje y motivar a los alumnos, hemos transformado el aula en un plató televisivo y en cuanto entramos por la puerta nos imaginamos que estamos rodando una serie de humor. Una comedia tipo Friends, pero sin Central Perk.

De las casi siete horas mensuales (media los martes, una los jueves) que tenemos el estudio 4 a nuestra disposición, la industria del entretenimiento marcha viento en popa en nuestro centro y no somos los únicos que se ponen delante de las cámaras, dedicamos seis a ensayar y la séptima ponemos en práctica lo que hemos ido probando.

El jueves pasado emitimos nuestro cuarto capítulo, The One with the Gipsy King [Growing_up_in_Pitinglish_S2E4], si queréis buscar el torrent para descargarlo sin pagarnos por verlo.

Aunque intentamos que sea una obra coral siempre hay algún alumno que por exigencias del guión sobresale del resto. En este capítulo le tocó el papel protagonista a Jesus Moanson, al que solo le falta el bastón y el sombrerito para que lo utilicemos de mediador en caso de conflicto entre clanes rivales.

Llegó tarde para variar, le di los papeles, sacó su muñón de lapicerillo y acto seguido empezó a resoplar, a mirarme de reojo y a llamarme a cada poco. ¿Esto está bien así? De esto no me acuerdo. ¿Aquí hay que cambiar algo? ¿Qué hay que hacer aquí? Mira a ver si esto está bien. Etcétera. Etc.

Cuando quedaban cinco minutos levantó la mano y me llamó: Ya perdonarás, ¿eh? Que soy un pesado, pero es que esto no lo entiendo. Voy para allá. ¿Qué no entenderá ahora este muchacho?

TO BE or NOT TO BE. That was his question.

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April 01, 2015


Ya no prometo nada


Hace años, cuando el tiempo lo permitía, tenía la sana costumbre de cambiar cada semana la foto que encabeza el blog, la que sirve de fondo a las letras del título. Cogía una cita de un libro que estaba leyendo, o de una película que hubiera visto aquellos días, me la apuntaba, y el viernes por la noche buscaba en Flickr una foto acorde a la imagen; o relacionada con lo que me inspiraba.

Ahora los tiempos han cambiado, a peor diría yo. Leo poco, veo menos cine y los viernes por la noche me quedo dormido casi antes de llegar a casa.

Como echo de menos aquellas rutinas y aunque no estoy en condiciones de prometer nada, sí que tengo la intención de algún fin de semana, una vez al mes si hay suerte, con el cambio de estación quizá, traer aquí una frase que os haga pensar (un poco) y una foto que la complemente. O viceversa.

Estas fueron las elegidas en años anteriores: 2014, 2013, 2012, 2011, 2010, 2009, 2008, 2007, 2006.

Y aquí están las de este año:

Semana 13: 27 de marzo de 2015
Título: I'll Give You All I Can....
Autor: Brandon Warren.
Frase de la semana: Las imágenes hermosas siempre vuelven a salir a la superficie...
Libro: La lista de mis deseos, de Gregoire Delacourt.


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March 21, 2015


No way to Norway


A día de hoy las probabilidades de hacer un viaje a Noruega son todavía más escasas de lo que hace seis años lo eran de viajar a Chipre.

Así que hasta que se alineen los astros nos tendremos que conformar con mirar este vídeo alucinante y soñar despiertos.


Y si el vídeo os deja con ganas de más, podéis volver a leer el solilokio en Noruega, ese diario de viaje que escribió Isabel Cebrián en 2013 durante su estancia por aquellos lares.

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March 19, 2015


El cerebrito de Brita


Cuando en septiembre me destinaron al puesto fronterizo desde el que escribo este año, lo primero que hice para celebrarlo fue fundirme la mitad de los puntos estrella que tenía acumulados por usar la tarjeta de LaCaixa.

El regalo elegido fue una jarra Brita modelo Marella, con un par de filtros. Porque una jarra filtrante sin filtros que filtren es como un perchero sin ganchos que enganchen o una silla sin patas y respaldo que nos respalden.

Agua fresca on Instagram Según indican las instrucciones del aparato, la jarra no es inteligente pero sí que es lista. En la tapa lleva una especie de contador electrónico dividido en cuatro partes porcentualmente iguales que hay que activar en cuanto uno coloca el filtro que filtra dentro de la jarra filtrante que sin filtro no filtra. Es lo que de ahora en adelante llamaremos El cerebrito de Brita.

En cuanto le aprietas el botón (ON), el cerebrito de Brita comienza a cavilar y el contador electrónico empieza a guiñarte el ojo. Primero 100%. Bebes más agua que nunca, porque la verdad es que el agua la filtra de maravilla y ni sabe ni huele ni tiene color marrón turbio ni nada de nada. La llenas una vez, y otra, venga chicos otra ronda que pago yo. Otra jarra. Y otra más. Tus riñones disfrutan, tus papilas gustativas se relajan como nunca. El grifo del fregadero va suave como la seda de tanto darle ferrete. Y lo que es mejor, el contador tiene las cuatro barritas completas, parpadeantes pero completas. Seguimos al 100%.

Abriendo y cerrando el grifo, filtra que te filtra y bebe que te beberé, se me pasa la semana volando y llega el viernes, día en que me desexilio, abandono el puesto fronterizo y regreso al bullicio de la urbe urbana. La jarra Brita y su cerebrito se quedan aquí. Me gustan, pero no es amor.

(El fin de semana) lo pongo entre paréntesis para desconectar.

El lunes vuelvo al puesto de vigilancia en la frontera y la jarra y su cerebrito siguen aquí tal como los dejé, ¡y me reciben marcando un 100%! Normal. Si no la he usado no ha funcionado y por lo tanto no ha descontado. Me hecho un chupito y contento como una mona Cheetah me voy a dormir.

Pero el martes nada más levantarme, negros nubarrones se ciernen sobre mi alegría. El mísero chupito de la noche anterior ha hecho que la jarra disminuya un cuarto su capacidad filtrante en unas horas. ¿Cómo puede ser que en tan poco tiempo hayamos perdido tanto?

Durante la semana siguiente someto a la Marella a duros tests de esfuerzo. Llego a beberme siete litros de agua diarios; cocino con agua pura y cristalina; bebo té aunque no sean las cinco de la tarde. Y todo parece funcionar con normalidad. 75% por ciento desde primera hora del martes.

Pero al tercer martes nada más levantarme... Negros nubarrones se ciernen de nuevo sobre mi efímera alegría. En una noche, y sin chupito nocturno de por medio, perdemos otro 25% de capacidad purificadora. ¿Cuánta desgracia, no os parece?

Decido ser drástico. Abstinencia plena. Castidad acuática. ¡Viva la Pepsi-Cola! Durante la tercera semana no pruebo el agua. Ni una gota. Me ducho con la boca cerrada y me lavo los dientes en seco. Brita y su cerebrito están al 50%. Martes, miércoles, jueves y viernes. E imagino que sábado y domingo, porque el lunes cuando abro la garita seguimos a la mitad.

Pero el martes nada más levantarme, mis temores se confirman. Tras una semana sin darle uso, sin filtrar un mililitro, el martes a la hora exacta en la que se cumplen las tres semanas desde que activé el temporizador, el contador baja a un 25%.

Entonces lo vi claro. ¡Vaya timo! ¡Qué estafa! ¡Qué cuento tienen! Ni inteligencia artificial ni leches. Esta gente lo que quieren es vender filtros filtrantes a toda costa, bebas mucho o bebas poco. Seáis cinco o veinticinco en casa. ¡Sí que es listo el cerebrito!

Así que para el segundo mes eché cuentas: 7x4=28; cuatro fines de semana en la civilización hacen ocho días más; a veces deslato una cerveza para cenar, añadimos cuatro días al total; y de propina y para redondear sumamos quince, por decir un número. Total: que ayer martes, mitad de marzo y con ochenta días de retraso estrené el tercer filtro. A ver este cuánto lo estiro.

Y de ahí viene la famosa expresión «se me va a licuar el cerebro».

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December 25, 2014


Merry Christmas


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November 14, 2014


Mi primer examen chispas de lengua


Ayer hicimos nuestro primer examen de lengua del curso. Ya os he dicho mentalmente, aunque igual no lo habéis notado, que en clase tengo cuatro alumnos. Pues bien, a las 17:05h solo habían acudido dos.
—Ya está, se han acojonado —pensé para mis adentros y expresé hacia mis afueras.
—Hombre —les dije a los dos asistentes—, si después de venir a clase todos los días llega el examen y no venís, ya me contaréis cómo pensáis aprobar.

Obsérvese que normalmente este tipo de reprimendas públicas surten poco o nulo efecto, puesto que los destinatarios potenciales de las mismas están ausentes, pero uno se queda mucho más tranquilo. Es decir, falla el receptor, falla uno de los elementos de la comunicación, falla la comunicación. La teoría es así.

A las 17:10h hizo su entrada triunfal el tercero de la tarde, al que llamaremos míster E., colorado y somnoliento, recién levantado de una siesta reparadora.

Todavía me faltaba el cuarto, al que llamaremos míster J., que apareció, no se lo pierdan, a las 17:40h.
—Se me ha complicado la tarde, he tenido que ir a buscar a las niñas al colegio, y no he podido venir antes.
—Correcto —le dije.

Creo que para ser mi primera vez me quedó una cosa decente: un test que recogía la teoría, un par de preguntas para que unieran conceptos, algo del estilo directo y el indirecto, un poco de escribir, la ortografía de la a sin hache y de la ha con hache, un poco de leer y otro poco de volver a escribir. Una carta, en plan modernos.

Ahora, lo de cuadrar las preguntas para que saliera redondo sobre 10, me resultó imposible. Mira que me gustan las matemáticas, pero lo más que logré acercarme tenía un margen de error de +3,40. Y así lo dejé. Será por eso que la regla de tres la domino bien.

Ahora los acabo de corregir. Tengo un porcentaje de éxito medio. Un notable, un suficiente y dos insuficientes. Me queda el consuelo de que esto no ha hecho más que empezar y hay tiempo para mejorar. Al fin y al cabo nosotros no contamos ni picos ni patas.

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September 18, 2014


Puestos a imaginar


Imaginemos, puestos a imaginar, que nos han reconocido nuestro derecho a decidir y que por esos avatares del destino, al final nos dejan votar. Nos enteramos tarde, porque imaginemos puestos a imaginar, que el tribunal, funcionario, gobernante o ente abstracto que ha resuelto el enigma lo vio claro anoche y el burofax portador de la buena nueva no ha entrado en nuestras dependencias, después de visitar cuatro despachos en busca de otras tantas firmas, hasta esta tarde tarde.

Puestos a imaginar, imaginemos que tenemos todos los papeles en regla para ejercer nuestro derecho inalienable a decidir —passport, ID card, driving licence— y estamos, después de salir a toda pastilla de la oficina, cruzar los semáforos en rojo con claro riesgo para nuestras preciadas vidas y bajar por Strathview Terrace corriendo, en la puerta de nuestro colegio electoral.

Imaginaremos entonces, estando a las puertas de nuestro colegio electoral, puestos a imaginar, que nos surge la duda y que sabiendo la importancia que conlleva el ejercicio de nuestro ya reconocido y mundialmente famoso derecho a decidir, nos fallan las fuerzas para subir los tres peldaños, cruzar el hall, entrar en el gimnasio, ir a nuestra mesa electoral y depositar nuestra papeleta en la urna colocada allí al efecto.

Imaginemos que llevamos en el bolsillo el móvil con la batería al 90%, puestos a imaginar, y buscamos una pista, un comodín de la llamada, un pequeño empujón que decante nuestra balanza hacia el «Yes, we should» o el «No, we shouldn't».

Pues bien, la gente del Independent han colgado un par de tests para saber si conseguiríamos antes la ciudadanía británica o la escocesa, que en este momento, a escasos minutos de que recojan las urnas y nos retiren hasta el próximo referendum nuestro derecho irrenunciable a decidir, nos puede ser de gran ayuda.

ibrox stadium panorama

Puestos a imaginar, podemos imaginar también que tenemos el mismo porcentaje de acierto en un test y en otro, y que el director del colegio cansado ya de tanta tontería está marcando el número de la policía porque dentro de nada va a sonar el timbre de entrada e impedimos, plantados como estamos en la puerta rascándonos la barbilla con cara de idos, el correcto fluir de los alumnos a sus respectivas clases. Puestos a imaginar...

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September 16, 2014


He vuelto


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Quizá haya algún tesoro / muy dentro de mi entraña. / ¡Quién sabe si yo tengo / diamante en mi montaña / o tan sólo un pequeño pedazo de carbón! / Los árboles del bosque de mi isla / sois vosotros, mis versos.

Salen los niños alegres / de la escuela, / poniendo en el aire tibio / de abril canciones tiernas. / ¡Qué alegría tiene el hondo / silencio de la calleja! / Un silencio hecho pedazos / por risas de plata nueva.


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Name: SRG
Location: Aragón
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